Limpiar bombilla

Con el uso diario se va depositando en el interior de la bombilla un sedimento oscuro que no se va con el lavado con agua fría o caliente. Cuando esa capa toma cuerpo transmite un sabor desagradable al mate. Para eliminarla se usa un cepillito de cerda que permite limpiar el cuello y el pico de la bombilla. Luego se enjuaga con abundante agua para eliminar la suciedad removida por el cepillo. Otro procedimiento para limpiar la bombilla consiste en dejarla sumergida en una solución de bicarbonato de sodio durante una hora. Luego se enjuaga con agua. Una tercera forma de limpiarla es calentarla sobre una llama para carbonizar el sedimento. Se golpea suavemente sobre una madera, con el pico para abajo, para que el sedimento carbonizado se desprenda.